¿Se puede correr un maratón o participar en un triatlón después de haber pasado por un trasplante renal? Manuel
Monasterio nos ha demostrado que sí. Con 38 años empezó a sentirse más
cansado de lo normal, también tenía calambres, Manuel sentía que algo raro le
ocurría y decidió ir a hacerse unos análisis. “Al parecer tenía un exceso de potasio y
de minerales porque los riñones no me funcionaban bien” recuerda. Le diagnosticaron
una enfermedad congénita en los riñones, “tenía los riñones de un niño de 5 años y
hasta los 38 años no me enteré” , ese fue el diagnóstico, el
tratamiento pasaba por diálisis y esperar a ser trasplantado.
Dos meses antes de la diálisis le hicieron una fístula en el brazo,
esos primeros momentos fueron duros pero Manuel encontró pronto motivos
para afrontar la situación con ánimo, “quería volver a hacer otra vez todo lo
que me gustaba“. Después de 8 meses en diálisis llegó el trasplante
de riñón y, tras hacer el descanso oportuno, empezó de nuevo, poco a poco, a
hacer deporte y, desde entonces, no ha parado. Tiene que tener unos cuidados
especiales, como por ejemplo hidratarse mucho, y también tener
especial cuidado con la medicación inmunosupresora que toma a diario.
Manuel asegura que el deporte le ha ayudado física y
psicológicamente, “tenía problemas de osteoporosis y he
mejorado muchísimo, hasta los médicos se han sorprendido“. En el
plano emocional lo tiene claro, “al principio lo ves todo muy negro,
piensas que nunca tu vida va a ser igual pero cuando llega el trasplante, si
tienes la voluntad de reconquistar tu vida, puedes hacerlo perfectamente y no
hay nada que se te ponga por delante”.
Aquí el video de la entrevista a este guerrero: